MUSEO NACIONAL DE ESCULTURA
El Museo Nacional de Escultura reúne una colección de
intensa personalidad formada por dos núcleos: obras de género religioso en
madera policromada de los siglos XIII al XVIII, y el conjunto de copias
artísticas de los siglos XIX y XX, procedente del extinguido Museo Nacional de
Reproducciones Artísticas.
Ubicado en varios edificios de gran valor, en el corazón
histórico de la ciudad, conforma uno de los espacios urbanos culturales más
singulares de nuestro país.
El Museo es de titularidad estatal y gestión exclusiva del
Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Administrativamente depende de la
Subdirección General de Museos Estatales.
Una colección de intensa personalidadLas culturas de la copiaExposiciones temporalesNuevas salas de exposición permanente
Aunque las colecciones abarcan desde la Baja Edad Media
hasta el siglo XX, carecen de toda pretensión enciclopédica. Dos grandes y muy
singulares conjuntos, distintos en origen, función y naturaleza (de más de
3.000 piezas cada uno) componen los fondos del Museo.
La Edad de Oro de la escultura española
Por una parte, la colección histórica que dio origen al
Museo, formada por escultura de tema religioso realizada durante los siglos XV
a XVIII. Destaca por la calidad artística y la originalidad técnica, por su
patetismo emocional en tanto que imágenes sagradas; y, finalmente, por su valor
como documento de la vida espiritual, cultural y política de la España de la
Era Moderna.
Las esculturas, talladas en madera y policromadas, ofrecen
un amplio repertorio: figuras aisladas, relieves, sepulcros, sillerías y
retablos así como un Belén napolitano con más de seiscientas figuras y
accesorios. A ello se añaden los artesonados de madera, originales del edificio
o adquiridos como piezas de colección.
El segundo conjunto ha llegado al Museo recientemente, en
2011, tras haberse confiado al Museo la colección del Museo Nacional de
Reproducciones Artísticas, fundado en 1877. Se trata de una colección que, por
su calidad, abundancia y antigüedad, está valorada como una de las mejores de
Europa.
En distintos soportes yesos y bronce, sobre todo, pero
también litografías, pintura sobre barro, galvanoplastias o fotografía, ofrece
un panorama de la evolución del gusto europeo, de los ideales de la tradición
museística y de las técnicas de reproducción practicados desde milenios, pero
ampliados en la era contemporánea, la de las grandes invenciones en la
reproductibilidad técnica.
Contiene réplicas de esculturas y artes suntuarias de las grandes
civilizaciones orientales, de la Antigüedad clásica, de la estatuaria española
y europea medieval, renacentista, barroca y neoclásica, así como de conjuntos
arquitectónicos de distintos periodos.
No solo escultura
A pesar de su especialización en la escultura, la presencia
de la pintura en la colección es significativa,
con obras de maestros como Pedro Berruguete, Jorge Inglés, Pedro
Machuca, Antonio Moro, Rubens, Zurbarán, Ribalta o Luis Meléndez, que favorece
una mejor comprensión de la cultura artística española.
Hay, además, interesantes ejemplares de artes aplicadas y
mobiliario, propias de un período en el que las fronteras entre las Bellas
Artes y las Artes aplicadas no estaban delimitadas.
Las exposiciones temporales, además de acercar a públicos renovados, ofrecen un interesante campo de experimentación, que da una flexibilidad saludable a una institución a veces tan rígida como es el museo.El Museo Nacional de Escultura concebirá sus exposiciones como resonancias, declinaciones o contrapuntos de las colecciones del museo. Deberán ser un acto de riesgo y compromiso, pero también de profundización del conocimiento, buscando nuevas maneras de contar la historia del arte, ofrecer otras perspectivas críticas o descubrir temas poco explorados.Se nutrirán de la colección propia, para profundizar en su naturaleza e identidad, a partir de lecturas históricas, temáticas, contextuales, monográficas; de la colaboración con otros museos de ámbito nacional o internacional; y de muestras de producción ajena, siempre que concuerden con la misión del Museo.Con la llegada del 2015, el Museo Nacional de Escultura rejuvenece, se desarrolla, mejora: abre al público seis salas más, expone casi cien obras de arte de pintura y escultura, objetos, mobiliario, documentos y fotografías; y diversifica sus contenidos con temas atractivos y distintos, que carecían hasta ahora del espacio adecuado para ser exhibidos.Las nuevas salas se sitúan en dos laterales del patio del Colegio de San Gregorio, la sede principal del Museo, y proponen una mirada temática que hace un paréntesis en el recorrido cronológico e invitan a disfrutar de nuevas perspectivas sobre la historia cultural y artística de Valladolid y de nuestro país, a través de pequeñas historias y anécdotasEsto me trae aquí. Ricardo de Orueta (1868-1939), en el frente del arteEsta exposición tiene como finalidad rescatar del olvido la figura discretamente silenciada de Ricardo de Orueta y reivindicarla como referencia obligada de la historia de la cultura española del siglo XX.De formación institucionista y convicciones republicanas, el destino de Orueta (Málaga, 1868 - Madrid, 1939) está indisolublemente unido a los momentos, las empresas y las instituciones más brillantes de la cultura del primer tercio del siglo XX: él encarna los ideales y promueve iniciativas brillantes y decisivas para el patrimonio y la cultura nacional.Su vida intelectual y pública estuvo asociada a símbolos culturales tan significativos en esas décadas como la vanguardia intelectual malagueña (una de las ciudades más dinámicas e innovadoras del panorama nacional), la Institución Libre de Enseñanza, la Residencia de Estudiantes, el Centro de Estudios Históricos o las Misiones Pedagógicas.Desarrolló un comprometido activismo en contra del expolio patrimonial que padeció el país en las primeras décadas del siglo, recuperó a los grandes escultores españoles del Siglo de Oro. Desde su puesto de Director General de Bellas Artes en la II República, durante 1931-33 y en 1936, con infatigable empeño y una visión moderna y democrática del patrimonio, fue el definidor de los aspectos culturales de la Constitución del 31 y puso en pie toda una política de salvaguarda y difusión pública del tesoro artístico español, de sus monumentos, su arte y sus museos, que culminó en la promulgación de la Ley del Tesoro Artístico de 1933, una de las más avanzadas de Europa.Del 16 de septiembre al 8 de diciembre de 2014. Edificio Palacio de Villena. Horario de martes a sábado, de 11 a 14 h y de 16.30 a 19.30 h. Domingos, de 11 a 14 h.Visitas guiadas a la exposición todos los domingos, a las 12 h. Inscripción gratuita en el tfno. 983 250 375Catálogo disponible en la tienda del Museo y en el teléfono: 983 998 617
Entre el cielo y la tierra. Doce miradas al Greco cuatrocientos años despuésEntre el Cielo y la Tierra. Doce miradas al Greco cuatrocientos años después explora el lugar en el que se sitúa la influencia del Greco en el arte de hoy a través del trabajo que desarrollan doce artistas actuales que atestigua su vigencia en la creación contemporánea. Junto a las obras contemporáneas en la exposición está presente el Apostolado del Museo Nacional de Escultura (h. 1590), un importante conjunto del Greco y su taller. Se hace evidente la metáfora creada entre el carácter clásico de un Apostolado, un grupo de doce emisarios de la palabra de Dios, y el conjunto de las obras de los doce artistas presentes que, de alguna forma, elevan su voz para hacernos llegar la del Greco.Los artistas presentes en la muestra plantean abiertamente su vínculo con el cretense, un reconocimiento que a veces es explícito en sus trayectorias y otras, aunque menos evidente, igualmente intenso. José Manuel Broto, Jorge Galindo, Pierre Gonnord, Luis Gordillo, Secundino Hernández, Cristina Iglesias, Carlos León, Din Matamoro, Marina Núñez, Pablo Reinoso , Montserrat Soto y Darío Villalba son los creadores que están Entre el cielo y la tierra. Además, se cuenta con la colaboración de Joan Fontcuberta.El catálogo contiene intervenciones textuales de doce expertos tanto en el Greco como en el arte contemporáneo. Todos ellos presentan ensayos breves en torno a lo que supone la impronta del Greco en la historia y en el arte desde nuestra mirada contemporánea. El conjunto aporta una interesante, plural y rica perspectiva que contribuye a desvelar la rotunda actualidad del arte del cretense en los complejos tránsitos culturales de nuestros días.Como señala la comisaria, Isabel Durán, "hay muy pocos artistas clásicos que hayan influido de forma tan intensa en el arte producido en las últimas décadas. La presencia del proyecto artístico del Greco es clara. Probablemente sean él, Diego Velázquez y Francisco de Goya los que permanecen con un aliento más intenso en lo que llamamos arte contemporáneo".* Esta exposición se enmarca en el programa Nuevas Miradas de la Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Bajo el prisma de la creatividad contemporánea, este programa busca una nueva lectura de las colecciones históricas de los museos, fomentando el diálogo entre los fondos, los espacios y el arte más actual
INFORMACIÓN
El Museo Nacional de Escultura reúne una colección de intensa personalidad formada por dos núcleos: obras de género religioso en madera policromada de los siglos XIII al XVIII, y el conjunto de copias artísticas de los siglos XIX y XX, procedente del extinguido Museo Nacional de Reproducciones Artísticas.Ubicado en varios edificios de gran valor, en el corazón histórico de la ciudad, conforma uno de los espacios urbanos culturales más singulares de nuestro país.El Museo es de titularidad estatal y gestión exclusiva del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Administrativamente depende de la Subdirección General de Museos Estatales.
Teléfono: 00 34 983 250 375
Fax: 00 34 983 259 300museoescultura@mecd.es
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